jueves, 3 de diciembre de 2009

Me gustaria compatir con vosotros uno de los ultimos paraisos escondidos que he visitado. Fue en noviembre del año pasado. Salida de La Gangosa en Vicar por autovía hacía Almería, paso por Guadix y Baza y primera parada en Puebla de Don Fadrique. Espetacular pueblo del Noreste Granadino, un paseo rápido para aclimatarse, el frio nos acompañará toda la jornada. Callejeo con un toque manchego. Retomamos el camino subiendo el puerto de Pinar de la Vidriera por un paisaje árido, que al coronar se convierte en un inmeso pinar, catalogado como uno de los más antiguos de la peninsula. Al empezar a bajar encontramos una vieja fábrica de vidrios que data del siglo XVII recuperado por la junta de Andalucía para el turismo rural.La bajada por la umbría nos acompaña la lluvia y entre curvas y toscas que llevan al pricipicio aparece al otro lado el hondo valle Santiago de la Espada. Es un valle verde, impropio de estas latitudes, cruzado por un arroyo de alta montaña, el rio Zumeta. Santiago de la Espada está situado en un vértice donde se unen en pocos kilometros las privincias de Jaen, Albacete, Murcia y Granada. Una localidad aislada, con un población muy bonita donde se entremezclan elementos que nos evocan a los pueblos de montañas de Andalucía y a los pueblos manchegos. Es destacable la iglesia en honor a Santiago Apostol del siglo XVI.
Desde aquí con un frío húmedo que se cala en los huesos nos disponemos a subir el siguiente puerto del camino, el de La Cumbre, donde nos acompaña la nieve caida días atrás. Nos encaminamos hacía Pontones, el pueblo que junto a Santiago de La Espada forman el municipio de Santiago-Pontones. La lluvia no nos deja disfrutar del pueblo, que a simple vista aparece coqueto cruzado por el río Segura que nace a pocos kms de distancia. Allí es apenas un arroyo que baja veloz.
A la vuelta nos detenemos a disfrutar de un almuerzo campestre en el parque periurbano de Santiago de la Espada a apenas 3 ºC. Reanudamos la marcha para volver a subir El Pinar de la Vidriera, disviandonos a la derecha un par de kms para echar un vistazo a unos alojamientos rurales diseminados por la montaña nevada a los pies del pico de la Sagra, que formar un bonita imagen.
Al bajar paramos en Huescar, la capital de la comarca del altiplano granadino. Un ciudad repleta de palacios y donde resalta la Colegiata de Santa Maria de Huescar.
Todavía nos da la tarde corta del otoño, ya casi tocando el atardecer, para desviarnos en la autovía a la altura de Gor, en la salida de Gorafe-Cenascuras. Tomamos la carretera que lleva a Gorafe para después de recorrer un larga recta de unos 3kms, nos desviaremos antes de que la carretera comience a caer hacía el desfiladero del arroyo de Gor, en una curva a la derecha por un camino sin asfaltar, donde enseguida comenzaremos a encontrar a nuestra izquierda multitud de circulos empedrados rodeados por una cuerda. Nos encontramos en la necrópolis prehistórica del arroyo de Gor, a lo largo del cual podemos encontar los restos de más de cien dólmenes. Las vistas espectaculares hacía el arroyo con el atardecer al fondo dan una idea del porque elegieron aquel lugar nuestros antepasados. Gracias Moi por enseñarnos aquel rinconcillo del mundo. Ya te enseñaremos el resto de este viaje!